Combustibles

La principal fuente de combustibles en el mundo es de origen fósil (Petróleo y Carbón) lo cual impacta negativamente al medio ambiente, los países centroamericanos son importadores netos de hidrocarburos, condición que amplifica los impactos económicos y sociales derivados de los choques petroleros, uno los derivados del petróleo menos contaminantes y de bajo costo para el usuario final es el GAS tipo LPG.


Gas LPG: Contiene alto poder calórico, lo que se traduce en una fuente energética eficiente, genera un alrededor de un 30% menos de emisiones CO2 que el carbón, un 15% menos que la gasolina y un 10% menos que el diesel


Biocombustible: es una mezcla de hidrocarburos que se utiliza como combustible en los motores de combustión interna y que se deriva de la biomasa, materia orgánica originada en un proceso biológico, espontáneo o provocado, utilizable como fuente de energía, los biocarburantes más utilizados y desarrollados son el Bioetanol y Biodiesel.


•    Bioetanol: se produce por la fermentación alcohólica de azúcares de diversas plantas como la caña de azúcar, maíz, remolacha, cereales, madera y otros
•    Biodiesel: se fabrica a partir de aceites vegetales, que pueden ser ya usados o sin usar y puede ser mezclado con diésel en cualquier proporción, el biodiesel puede ser usado en cualquier motor convencional; sin embargo, se tienen que tomar en cuenta el efecto “solvente” del biodiesel y cumplir con los requerimientos  establecidos en la norma ASTM D6751
•    Biogas: Es un Biocombustible gaseoso renovable obtenido bajo condición anaeróbicas mediante dispositivos conocidos como biodigestores; en la zona rural y urbana, los residuos orgánicos como la basura, desechos agroindustriales, el estiércol de animales, las aguas fecales o lo excrementos suelen ser vistos como algo de lo que se debe prescindir o desarrollar un manejo al aire libre; sin embargo, esos materiales poder ser la perfecta materia prima para producir biogás, es decir, un combustible gaseoso renovable y amigable con el ambiente, incluso el residuo de este proceso puede ser utilizado como fertilizantes.

 

Un proyecto de manejo o gestión de la energía busca mejorar la eficiencia en el uso de la energía, de manera de que la producción de la empresa, o los servicios que presta, sean obtenidos con el uso mínimo de la energía, lo que redundará en menores costos de producción, aumento en la calidad del proceso productivo y un impacto ambiental más reducido. 


Un resultado destacable de este tipo de proyectos es la mayor competitividad por los menores costos de energía por unidad producida, en un contexto en donde los precios de la energía mantienen un continuo crecimiento.


Asimismo, un proyecto de manejo energético ayudará al mayor compromiso del personal, lo que lleva al desarrollo de una nueva cultura organizacional y a una mejor imagen externa, por la responsabilidad empresarial que el ahorro de la energía representa.  


Un proyecto de gestión energética requiere una formulación que puede dividirse en cuatro etapas básicas: Diagnóstico, Planificación, Implementación y Monitoreo-Seguimiento. 
 

 

Diagnóstico
La etapa de diagnóstico consiste en una revisión energética que busca analizar las fuentes de energía, los usos y los consumos, para identificar oportunidades de mejora en el desempeño energético y definir las posibles acciones de manejo de la energía.  Las actividades en la etapa de diagnóstico se observan en el siguiente esquema.
 

 

Planificación
La planificación de la gestión de mejora energética consiste en definir los objetivos, metas y planes de acción en materia de gestión de la energía a partir de las oportunidades de ahorro y los usos y consumos significativos identificados.  La planificación incluye el plan de monitoreo y seguimiento y los documentos que se generan en este proceso.
 

 

Implementación 
La implementación es el despliegue de todas las acciones planificadas y contenidas en el Plan de Manejo Energético, y para su operación de lleva a cabo  la comunicación a las personas correspondientes y se brinda adecuado, entrenamiento y capacitación para que se desarrolle concientización de la importancia del proyecto de gestión energética y la necesidad de una correcta ejecución de los procedimientos y acciones definidas para la gestión de la energía. 
 

 

Monitoreo y seguimiento
Como última etapa de un proyecto de manejo  de la energía, la empresa deberá implementar los procedimientos de monitoreo y seguimiento que permitan una medición periódica de los impactos significativos en el uso y consumo de la energía. Estos procedimientos se establecen en la etapa de planificación en el Plan de Monitoreo y Seguimiento, y deben establecer el tipo de datos por controlar, el tipo de control, la periodicidad, el método de medición y el tipo indicador. Las actividades de esta etapa en la siguiente figura.
 

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